Tras el láser, se colocan lentillas terapéuticas como vendaje protector para facilitar la cicatrización. Cumplir estrictamente este protocolo garantiza una recuperación rápida y una visión nítida.
La cirugía PRK y LASEK son técnicas avanzadas utilizadas para corregir problemas de visión. Ambas opciones son adecuadas para tratar errores refractivos como la miopía, hipermetropía y astigmatismo, ofreciendo alternativas a las lentes de contacto y las gafas. Este artículo abordará diversas cuestiones relacionadas con estas técnicas, incluyendo sus diferencias, procesos quirúrgicos, beneficios y posibles riesgos. También se analizarán las indicaciones para los pacientes y las opciones de tratamiento disponibles en la clínica.
Aunque ambas técnicas corrigen la visión con láser, se diferencian en cómo tratan el epitelio (la capa externa del ojo), lo que determina el tiempo de recuperación y el confort tras la cirugía:
El proceso inicia con un examen ocular exhaustivo para evaluar tu córnea y descartar riesgos. Esta fase es clave para determinar con seguridad si eres candidato a PRK o LASEK.
Para lograr medidas exactas, es necesario que la córnea recupere su forma natural. Por ello, debes dejar de usar lentillas (blandas o duras) al menos dos semanas antes de la cirugía.
Al llegar al centro (mejor acompañado), verificamos tu historial y aplicamos gotas anestésicas para evitar molestias. Según la técnica, el epitelio se retira con láser (PRK) o se desplaza con una solución (LASEK).
Tras el láser, se colocan lentillas terapéuticas como vendaje protector para facilitar la cicatrización. Cumplir estrictamente este protocolo garantiza una recuperación rápida y una visión nítida.
Para asegurar que la cirugía sea segura y los resultados visuales sean óptimos, es fundamental realizar una selección rigurosa basada en los siguientes criterios clínicos:
Edad: Ser mayor de 18 años con visión estable.
Salud ocular: Córnea sana y ausencia de enfermedades como glaucoma.
Grosor corneal: Factor clave para decidir entre PRK o LASEK.
Preparación: Haber dejado de usar lentillas el tiempo indicado.
Embarazo o lactancia.
Enfermedades autoinmunes o problemas de cicatrización.
Patologías oculares previas no controladas.
No permitas que esta condición marque el ritmo de tu vida. Nuestro equipo de especialistas analizará tu caso de forma personalizada para ofrecerte el tratamiento más efectivo. Déjanos tus datos y te llamaremos para agendar tu primera visita.
Tras una cirugía refractiva, es normal experimentar molestias o visión borrosa durante las primeras horas y días, síntomas temporales propios de la cicatrización corneal. Para una correcta recuperación, es importante seguir estas indicaciones:
Usar los colirios prescritos para prevenir infecciones e inflamación.
No frotarse los ojos, ya que puede dañar la córnea tratada.
Evitar el ejercicio intenso durante al menos una semana.
Proteger los ojos con gafas de sol y alejarse de ambientes polvorientos o irritantes.
Acudir a las revisiones médicas programadas para controlar la evolución.
Las técnicas PRK y LASEK son una alternativa atractiva para pacientes con córneas delgadas o condiciones que impiden el uso de otras técnicas como LASIK, ya que no requieren la creación de un flap corneal. Sus principales beneficios son:
Aunque la cirugía refractiva es generalmente segura, es importante conocer sus posibles riesgos antes de tomar una decisión. Las complicaciones más comunes incluyen:
Entre los riesgos menos frecuentes destacan la ectasia corneal (debilitamiento de la córnea) y problemas de cicatrización que podrían precisar tratamientos adicionales.
Para minimizar estos riesgos, es esencial una evaluación previa exhaustiva del historial médico y ocular del paciente, así como seguir rigurosamente las indicaciones postoperatorias.
La cirugía PRK y LASEK emplea tecnología de vanguardia para garantizar precisión y seguridad. Su herramienta principal es el láser de excímero, que remodela la córnea mediante la evaporación controlada del tejido corneal, realizando ajustes milimétricos adaptados a las necesidades de cada paciente para lograr una corrección visual óptima.
Los sistemas láser actuales incorporan tecnologías complementarias que mejoran la precisión del procedimiento, como el seguimiento ocular en tiempo real, que ajusta automáticamente la posición del láser durante la operación para minimizar errores, y los sistemas de topografía corneal, que mapean la superficie de la córnea en detalle para facilitar un diagnóstico preciso y una planificación quirúrgica personalizada.
Para garantizar el confort del paciente, se utiliza anestesia tópica en forma de gotas que adormecen la superficie ocular durante la cirugía. Tras la intervención, se emplean lentes terapéuticas para proteger la córnea tratada, reducir las molestias y favorecer una recuperación adecuada.
El éxito de los procedimientos PRK y LASEK depende también de la formación continua de los cirujanos oftalmológicos, quienes deben mantenerse actualizados en las técnicas y equipos láser más avanzados. La combinación de tecnología de vanguardia y un equipo humano altamente cualificado es clave para garantizar tratamientos seguros y resultados visuales satisfactorios.
Si no eres candidato a cirugía o prefieres opciones menos invasivas, existen diversos métodos para corregir la miopía, hipermetropía y astigmatismo. La elección dependerá de tu estilo de vida y de la recomendación de tu especialista.
Entre las opciones más versátiles se encuentran las lentes de contacto, disponibles en formatos que se adaptan a cada necesidad específica:
La opción más popular por su gran comodidad y facilidad de adaptación diaria.
Ideales para casos específicos donde se requiere una nitidez visual superior.
Diseñadas para ofrecer la máxima flexibilidad en el uso y cuidado según tu ritmo de vida.
Las gafas siguen siendo una solución eficaz y personalizable para la corrección visual, con opciones como lentes antirreflejantes o fotocromáticas, además de ofrecer protección frente a factores ambientales. Por su parte, los tratamientos farmacológicos, como las gotas oftálmicas, resultan útiles para aliviar síntomas como la sequedad ocular o la fatiga visual, especialmente en personas que pasan muchas horas frente a pantallas.
La ortoqueratología es una alternativa no invasiva que utiliza lentes de contacto nocturnas para moldear la córnea y mejorar la visión temporalmente, ideal para quienes prefieren evitar la cirugía. En casos específicos, los lentes prismáticos pueden corregir problemas de alineación ocular y mejorar la coordinación entre los ojos.
Dado que no todos los pacientes son candidatos a la cirugía refractiva, explorar todas las alternativas disponibles es esencial. La consulta con un especialista permite tomar decisiones informadas adaptadas a la salud ocular y las expectativas de cada persona.
Combinamos la sabiduría de más de treinta años de experiencia con una mentalidad de vanguardia siempre orientada al futuro de la salud visual.
El Dr. Juan Cruz García Martínez es un referente nacional en oftalmología, avalado por una trayectoria de más de tres décadas y más de 28.500 cirugías realizadas con éxito. Como director médico del Instituto de Oftalmología y miembro de la ESCRS, ha liderado centros de élite en Madrid, Valencia (Hospital Quirón), Santander y Valladolid.
Su formación académica es de máxima excelencia, siendo doctor en Medicina por la Universidad de Salamanca y galardonado con el Premio Nacional Chibret a la segunda mejor tesis doctoral. Especialista en cirugía de cataratas, lentes intraoculares y técnicas refractivas, el Dr. García Martínez ofrece a cada paciente una garantía médica basada en la precisión, la experiencia contrastada y el uso de la tecnología más avanzada del sector.
Cada paciente recibe una consulta exhaustiva y un plan de tratamiento adaptado a sus necesidades. La primera visita incluye un examen ocular detallado que abarca:
A partir de los resultados, los especialistas explican las opciones disponibles de forma clara, informando sobre beneficios, riesgos y proceso de recuperación, para que cada paciente tome decisiones con plena confianza.
La atención continúa tras la cirugía con un seguimiento riguroso que permite monitorizar la evolución de la visión y realizar los ajustes necesarios. Nuestro objetivo es ofrecer un entorno de confianza donde cada paciente se sienta atendido y valorado en cada etapa del tratamiento.
Atendemos a pacientes privados y colaboramos con las principales aseguradoras médicas del país.
















